¿quiénes somos?
PALAPAN es un espacio abierto a los artistas jóvenes que aún no encuentran un lugar donde compartir sus aportes.
Los Aliados...
sobre el muelle que nos acompañó,
y la luna que se detuvo a alumbrarnos
y las estrellas que fueron contando cada lágrima
que derrame desde el día que partiste,
en tu viaje a una ciudad desconocida,
vagando por la calle melancolía.
Por: Roger Rodas
San Miguelito de la catedral
amo del cirio y del segundero
As de la espada
y las balas de goma
que mascan los dientes
del tigre infernal.
San Miguelito se duerme
en pretorianos acentos
fumando una pipa
de verde homilía,
principito de bastos
de bota enzuelada
sin lima y machete
ni caite y sombrero.
Historieta de tiaras
de un rosario sin cruz
héroe de luchas
que nunca lucho,
cambiaron su lanza
por balas y un rifle
su yelmo de bronce
por mil cicatrices.
No tiene caballo
el arcángel dorado
ni turbas y cantos
de mil trovadores,
no besan su cuerpo
el viento y la lluvia
ni perfuman sus sienes
el sudor de las multitudes.
San Miguelito de la catedral
pintura infantil
de chinos dragones,
te embriagan tus amos
con hostia y con vino
mientras disfrazan tu imagen
con verdes sotanas.
El colectivo cultural PALAPAN nace en el año 2006 con el objetivo fundamental de rescatar la identidad cultural y proyectar la promoción de jóvenes valores con habilidades artísticas y literarias mediante la realización de campamentos artísticos literarios, seminarios, foros, conciertos, concursos y cualquier otro tipo de actividades licitas en el campo de la creatividad colectiva e individual en las zonas rurales del país. Después de muchos años de experiencia en ese quehacer tan difícil e indiferente como es la actividad artística y cultural en países subdesarrollados como el nuestro, PALAPAN surge como una alternativa palpable, novedosa y sustancial para rescatar la identidad cultural de las clases más desposeídas de nuestro pueblo.
Bajo esa nueva filosofía, y rompiendo con la tradición quasi- eterna de hacer arte y cultura desde los círculos cerrados, tertulias, cafés y salones de lujo, nuestro proyecto baja a sondear las cálidas raíces de la vida y se confunde con el olor y la tradición oral de todos aquellos hondureños y hondureñas que desde el limitado espacio de sus pueblos y comunidades tienen algo que expresar.
En lo seis meses subsiguientes el colectivo da un salto cualitativo en sus objetivos y aspiraciones y comienza la tarea de gestión de fondos para actividades de mayor envergadura. Es así que con la colaboración de
Sin embargo la consolidación del colectivo se establece a partir de los dos últimos años a raíz de su colaboración en programas culturales impulsados por instituciones estatales como el ministerio de cultura, el BID a través del Programa de Paz y Convivencia Ciudadana, y otros programas descentralizados afines a la cultura. Estas experiencias nos permitieron medir exactamente la necesidad impostergable que tiene el verdadero pueblo de reconstruir sus raíces culturales a partir de su conciencia histórica y la vez construir una metodología para atender en alguna medida esa necesidad. Uno de todos esos programas y quizá el más novedoso es el de Campamentos Artísticos Literarios creado por
Los componentes del programa son seis: música, teatro, danza contemporánea, pintura, literatura y cine en la calle, los cuales son impartidos simultáneamente y se desarrollan durante cuatro días consecutivos en comunidades rurales y concluyen con una muestra del producto obtenido durante la capacitación, lo cual permite la convivencia con las costumbres cotidianas no solo de los participantes sino que también con el resto de la comunidad que se siente identificada en un contexto tan subjetivo para ellos como es la cultura. Durante la noche, se exhibe el cine en la calle con películas de productores nacionales, cortos y documentales relacionados con las disciplinas de la capacitación. Los participantes son jóvenes de trece a dieciocho años generalmente estudiantes de instituciones educativas y jóvenes integrantes de grupos religiosos.
Otro de los programas importantes son los Centros de Desarrollo Artístico Popular impulsado de igual manera por
Todas las actividades desarrolladas por el colectivo tienen su base económica en la gestión sin embargo no faltan algunas limitaciones para obtener fondos como ser la falta de personería jurídica. En ese sentido la política del colectivo se basa en convenios con instituciones comunales quienes auspician parte de los gastos y aportación de locales en los que se desarrollan las actividades. En el caso de los CDAP y los Campamentos Artísticos Literarios, los costos de material y pago de instructores está a cargo de las instituciones promotoras, los locales, alimentación y hospedaje de los instructores así como el reclutamiento de participantes son responsabilidad de las instituciones interesadas.
Por lo demás, consideramos que esta experiencia ha sido muy productiva y sustanciosa, sobre todo, porque hemos podido llevar el arte y la cultura a los lugares más sencillos y humildes de la región y porque hemos compartido nuestras propias vivencias con jóvenes sencillos y humildes de esas comunidades que tienen una historia que contar pero que el sistema les niega esa posibilidad vetándoles su derecho a ser verdaderamente libres. Es sin duda una labor dura, difícil, titánica pero digna si partimos del principio de que la cultura también es un derecho y que en la medida que recuperemos ese espacio de creatividad rescataremos también la identidad nacional de nuestros jóvenes.
Por: Marel Alfaro Zúniga
Hoy quisiera ser el agua, que transita por su cuerpo,
Recorrer todo centímetro, sin velocidad, ni tiempo…
Adentrarme como el aire y rozar su firmamento,
Hasta llegar a su fuente, como el más triste sediento.
Como ciego buscaría, lo más alto de sus montes,
Para sentirme tan cerca del cielo como la noche.
Siendo preso de su piel, como el peor de los ladrones…
Me someto a su justicia y al castigo que me otorgue.
Solo pido ser la briza que acaricia sus cimientos,
Repasando con mis labios, su silueta beso a beso…
Despojándome de todo, incluyendo el pensamiento,
Anulando lo pasado y viviendo en sus deseos.
La pasión está mandando en mi alma, mente y cuerpo,
Transformando todo el fuego, en el más sutil deseo…
Apartando de mi mente todo miedo a no ser viento,
Yo le pido que sedamos, a lo que estamos sintiendo.
Por: Javier Cálix
Estos, son aquellos, que en la hora tercia de sus vidas
sus cuerpos se asemejan, a la delgadez de sus ojos
Pululan en las aceras de los laberintos humanos
Sonríen
Venden
Con la vida cansada, por el peso del tiempo
todos los días a la hora acordada
cuelgan su yo en el clavo de la puerta
Cogen cestos y carretas y desaparecen en el filo de la esperanza
Con sus ateridos cuerpos
con sus blancuzcos pelos
en cualquier esquina
en cualquier puente
sin luz y sin tiempo
cantan a tiempos carcomidos
y se desvanecen en el cauce del río seco
Melvin toca el violín
en la peatonal sin oídos
mientras dos querubines
se rifan sus alas a cara o cruz.
Hoy mire a las palomas
insultar a la catedral
las vi teñirse de negro
y marchar hacia oriente,
también vi a un lustrabotas
a Morazán y a un orate
los vi jugar con un naipe
y echarse un calambre.
Melvin toca el violín
en el infierno del liquidámbar
donde resistolean conciencias
con megáfonos y campanas;
Melvin toca el silencio
de ancianos y niños
arrullándolo en mágicas rimas
y melodías de chespirito,
ruiseñor vespertino
de clave revolucionaria
primavera de cuatro estaciones
que anuncia la libertad.